El oolong vive entre el té verde y el negro: semioxidado, con una complejidad que ninguno de los dos puede alcanzar por sí solo. El Formosa Oolong de Taiwán es uno de los más apreciados: floral, con notas afrutadas y una textura en boca que invita a volver a la taza antes de que la anterior se haya enfriado del todo.
Sin teína reducida pero presente —es un té real, con Camellia sinensis— el oolong es el que mejor acompaña una tarde larga. No es tan estimulante como el negro ni tan ligero como el verde. Es el término medio que resulta ser el más interesante.
Temperatura recomendada: 85–90 °C. Tiempo de infusión: 3–4 minutos. Aguanta varias infusiones con la misma hoja.

