En Turquía, el çay de manzana es tan cotidiano como el té negro con azúcar. Esta infusión de manzana y limoncillo es la versión que traemos nosotros: frutal, fresca, con un dulzor natural que no necesita nada más.
Sin teína. Se puede tomar caliente o dejarla enfriar y tomarla como refresco. En verano, con hielo y una rodaja de manzana, es otra cosa.


